De La Capital OlvidadaPoderoso invocador y líder de Zanarkand hace mil años. Durante la Guerra de las Máquinas, Bevelle basó su fuerza militar en las máquinas, mientras que Zanarkand prefirió usar a sus invocadores. Consciente de que no era posible ganar la guerra, Yu Yevon transformó a los habitantes de Zanarkand en oradores. Posteriormente, Yu Yevon invocó una poderosa criatura llamada Sinh usando las almas de los muertos, lo que le permitió derrotar al ejército de Bevelle. Sin embargo, se vio incapaz de controlar a la bestia, que destruyó casi todas las ciudades de Spira, comenzando por Zanarkand. Debido a esto, Yu Yevon obligó a los oradores a soñar, creando una gigantesca invocación que representaba la ciudad de Zanarkand tal y como habría sido si no hubiera sufrido los efectos de la Guerra de las Máquinas. El rito de la invocación supremaDurante los siguientes mil años, Yu Yevon, también conocido como "el inmortal", estuvo en el interior de Sinh, al que usaba como armadura. En algún momento perdió todo resquicio de humanidad, por lo que el único objetivo de su existencia era invocar a Sinh y mantener la ciudad-sueño de Zanarkand obligando a los oradores a soñar. Yunalesca, la hija de Yu Yevon, fue la primera persona que logró derrotar a Sinh. Para ello, usó como eón supremo a su marido Zaon, que había sacrificado su vida para convertirse en orador. Yunalesca murió como consecuencia de la invocación, mientras que Yu Yevon tomó el control del propio Zaon para volver a crear a Sinh. El tiempo que pasó entre la derrota de Sinh y su renacimiento recibió el nombre de Calma, un periodo de paz en el que los habitantes de Spira no tenían que preocuparse por Sinh. La técnica de la invocación suprema fue tomada por el Dogma de Yevon, ya que era la única forma conocida con la que se podía derrotar a Sinh. Sin embargo, el ciclo volvía a repetirse siempre; el invocador moría al utilizar la invocación suprema, mientras que Yu Yevon utilizaba el propio eón que había derrotado a Sinh para que volviera a renacer algunos años después, lo que significaba el fin de la Calma. Durante los siguientes mil años, Gandof, Ohalland, Yocun y Braska lograron derrotar a Sinh, pero Yu Yevon siempre volvía a formarlo a partir del eón supremo, originalmente un guardián del invocador. En el último caso fue Jecht, el eón supremo de Braska, quien fue controlado para hacer renacer a Sinh algún tiempo después de su derrota. El fin de Yu YevonDiez años después de la muerte de Braska, su hija Yuna, también invocadora, se enfrentó a Sinh con ayuda de sus guardianes. Entre ellos se encontraban Tidus, hijo de Jecht, y Auron, antiguo guardián de Braska. El grupo logró introducirse en el interior de Sinh. Allí derrotaron al Eón de Braska (Jecht), lo que obligó a Yu Yevon a manifestarse. Yuna fue invocando a cada uno de sus eones, que eran rápidamente poseídos por Yu Yevon. La joven invocadora y sus guardianes lograron derrotar a todos los eones, por lo que el enemigo se vio obligado a manifestarse ante el grupo. Yu Yevon fue derrotado en la batalla subsiguiente, lo que significó el fin de Sinh y el comienzo de la Calma Eterna. Como consecuencia de esto, los oradores del Monte Gagazet dejaron de soñar, por lo que la ciudad-sueño de Zanarkand y sus habitantes, incluido Tidus, desaparecieron.
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