De La Capital OlvidadaEl Árbol de Mana crece en el Santuario Mana, más allá de las nubes, por encima del Monte Illusia. De sus raíces brota una Cascada, fuente de toda vida, que cae por el propio Monte Illusia hasta llegar a su base, donde forma todos los ríos y lagos del planeta. Este árbol crece con la energía emitida por todos los seres del mundo. Cuando los espíritus de sus habitantes son puros, el Árbol de Mana florece con gran belleza, y el agua que surge de sus raíces purifica aún más sus mentes. Sin embargo, cuando el árbol es contaminado con una influencia maléfica, el agua se tiñe también de maldad. Esta agua torna las mentes en malvadas, y cuando esta energía retorna al Árbol de Mana, este se contamina aún más, produciendo un círculo vicioso. Si no se detiene, esto podría producir un mundo totalmente corrupto, dando lugar finalmente a su destrucción. Si alguien consigue llegar hasta el árbol y tocarlo, dicha persona conseguirá poder eterno. Es por ello que muchos han intentando llegar hasta él, incluyendo algunos que desean tener el poder de Mana para dominar el mundo. En realidad, el Árbol de Mana es un miembro de la Familia Mana, cuyos miembros son literalmente las semillas del árbol. Cuando el Árbol de Mana muere, un componente de la familia se transforma en Gemma, que a su vez dará lugar a un nuevo árbol. El resto de la familia, así como los Caballeros Gemma, se encargan de cuidar y proteger el árbol. Hace años, los Caballeros Gemma y la Familia Mana derrotaron al imperio de Vandole, que había logrado hacerse con el poder de Mana. Sin embargo, el árbol fue destruido durante la confrontación, por lo que la madre de Fuji tuvo que transformarse en Gemma para volver a formar un nuevo árbol. Años después, este nuevo árbol fue destruido como consecuencia de la batalla que enfrentó a Julius contra Sumo y Fuji. Esta última se sacrificó para transformarse en Gemma y dar lugar a un nuevo Árbol de Mana. |
