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En la vía de Helltrain: demonología y otros asuntos

Últimamente y según las exigencias del guión que nos marca Square Enix con sus recientes salidas, nos habíamos centrado mucho en Final Fantasy XIII-2. No obstante, y para desquitarnos, hoy os vamos a hablar del G.F. Helltrain de Final Fantasy VIII y de su desconocido origen etimológico, que mucho tiene que ver con lo que nos cuentan en las revistas Expediente F. Para ponernos rumbo hacia sus orígenes, debemos hacer un cambio de agujas y trasladarnos a la vía japonesa de este G.F. Nuestro tren está listo para salir de la estación.

Para empezar, comentaremos primero el nombre original japonés que se le dio a este G.F., estamos hablando de グラシャラボラス cuya transcripción en romaji sería Gurasharaborasu. Es posible que este nombre no os diga nada. Pues bien, este nombre es el nombre japonés que se le dio a Glasya-Labolas. Probablemente sigáis como estabáis, así que vamos a hablar de este personaje.

Glasya-Labolas, es un demonio bastante poderoso, hasta tal punto que es, según la demonología, el presidente del infierno (o conde, según en qué versión nos basemos). Tiene el gran poder de incitar al suicidio de todo aquel que se proponga. Además, tiene a su cargo una legión de otros 36 demonios cada cual más poderoso. La primera referencia escrita de este ser, también conocido como Caacrinolaas, proviene del apéndice de brujería Pseudomonarchia Daemonum del siglo XVI, aunque es un demonio cuya existencia es conocida tiempo atrás por la cultura demonológica judeo-cristiana.

Recordemos, que para qué Helltrain se una a nuestro séquito de G.F., debemos echarle un ojo a la revista Expediente F número 3 para ver los ingredientes de nuestra receta invocadora.

Como demonio que es, necesitamos 666 objetos para invocar a esta versión ferroviaria del Glasya-Labolas, aunque realmente son 6 unidades de 3 objetos: 6 tubos de hierro, 6 Panaceas+ y 6 tentáculos de molbol. Hasta ahí todo en orden, pero, ¿qué es ese anillo? Pues según averiguaremos durante nuestra travesía por el mundo de Final Fantasy VIII, ese anillo es el “Anillo de Salonón“.

¿Y qué narices tiene que ver el Rey Salomón, rey bíblico que vivió un siglo antes que Cristo en toda esta historia del Glasya-Labolas? Desgranemos pues esta historia. Tenemos que situarnos ahora en el siglo XVII, concretamente en un escrito: el grimorio anónimo “Lemegeton Clavicula Salomonis” o lo que es lo mismo, la Llave de Salomón o simplemente Clavículas de Salomón. Este grimorio, se dice que fue escrito por el propio Rey Salomón (algo inviable y demostrado que es falso en numerosas ocasiones), habla entre otras cosas, del arte de invocar demonios. En su primera parte, recoge el escrito llamado “Ars Goetia”, que recopiló los 72 demonios escritos en el propio del Pseudomonarchia Daemonum, entre ellos, el presidente del infierno Glasya-Labolas. Así que ahí queda la relación entre Salomón y el demonio.
Y para terminar, vamos a tocar brevemente a este demonio en la saga Final Fantasy. Helltrain no es su primera aparición, sino que la primera aparición de este demonio fue allá por 1990 en Famicom en Final Fantasy III, donde nos encontramos a este engendro bajo el nombre de グラシャラ (Gurashara), pero en el remake de Nintendo DS ya le llamaron por su nombre completo como podemos ver a continuación en la captura de la versión en castellano de Final Fantasy III iOS.

Después, este nombre se suele asociar más a los enemigos de tipo Gigas, y así nos lo encontramos en Final Fantasy IV, al gigas llamado Glasya Labolas, que aunque en japonés fue llamado correctamente, en la traducción americana de Super Nintendo se le cambió el nombre por Borras. Ya en el último port de Game Boy Advance se le puso su nombre completo. Después de Final Fantasy VI (hablando cronológicamente), apareció otro Glasya Labolas, concretamente en el remake de Dawn of Souls de Final Fantasy II. Este gigas en nuestro idioma se llamó Glacialábolas, y nos lo podemos encontrar en el Alma del Renacer.

Sobre Viento

Superfan de Final Fantasy desde hace 20 años. Ingeniero como Cid, estudiante de la historia de Final Fantasy como Mid Previa. Gran devoto de la Tríade Marcial original: Sakaguchi, Uematsu y Amano. Hace unos años tenía la edad del General Leo, ahora tengo la de Reddas y me conservo mejor que él. Pero en unos años tendré la edad de Kefka... ¡Mwa, jajajaja!

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